Crónicas del sur

3 comentarios

La ciudad de Porto Alegre es conocida mundialmente por la celebración del Forum Social Mundial y por el presupuesto participativo. Éste se planteó como forma de eliminar cierta elitista burocracia que se negaba a dar respuesta a las necesidades de la población más desfavorecida.

Los trescientos asistentes a nuestro segundo Congreso sulbrasileiro de Control Público se quedan cortos comparados con algunas actividades de la ciudad, en estos mismos días. Sin ir más lejos, Porto Alegre acoge la edición de ExpoMoney, el gran evento sobre educación financiera e inversión, con 50 conferencias gratuitas que van desde el presupuesto familiar, cómo eliminar deudas y obtener la salud financiera deseada o la forma de planificar la jubilación invirtiendo en el mercado de valores. Los organizadores esperan reunir, los días 1 y 2 de diciembre, 5.000 asistentes en dos días de congreso, en el Centro de Eventos.

Emergencia carcelaria

Por otra parte, mis queridos colegas del Tribunal de Cuentas del Estado de Rio Grande do Sul (capital Porto Alegre)  estaban algo nerviosos.  ¿La causa? La petición de dispensa del procedimiento licitatorio ordinario realizada por el Gobernador para construir o arreglar los 30 presidios gauchos que superan el quíntuplo de su capacidad. Un procedimiento negociado con publicidad de 100 millones de euros.

El asunto es que, a un mes del relevo en el cargo, el Gobernador reconoce que la situación de masificación carcelaria es una emergencia. Por lo tanto, le permite excluir el expediente ordinario de contratación pública, como si de una calamidad natural se tratara. En la normativa brasileña, esa decisión pasa por un correspondiente informe favorable del Tribunal de Cuentas, reunido al efecto.

Un controvertido asunto que determina casi un empate técnico en el Tribunal (siete miembros) y sometido a múltiples presiones mediáticas, políticas y ciudadanas, posicionados en ambos sentidos.

Tribunal de Cuentas de Brasil

El Congreso de Controle Público continúa después del debate sobre la necesidad de regular los lobys, discutida ayer. Hoy intervino el presidente del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), Benjamin Zymler. El TCU brasileño es una centenaria institución que tiene 2.700 auditores y un prestigio del que ya hemos hablado en esta bitácora. Así, su fiscalización concomitante (simultánea) de las obras públicas le permite solicitar paralización de la ejecución de las obras en curso.

En este momento se discute la creación del Consejo Nacional de los Tribunales de Cuentas de los 26 Estados brasileiros (más el DF y los seis Tribunales municipales) que permitirá unificar los procesos de control externo en toda la Federación brasileña. Los debates sobre las competencias federales y estatales me recuerdan los problemas de nuestro diseño autonómico.

La comida de los ponentes se celebró hoy en la sede de la televisión gaucha Record, en su departamento de relaciones públicas, rebautizado mejor en “inteligencia comercial”, donde Natal Furucho, presidente del grupo mediático  del Correo do Povo, nos agasajó en una tertuliana comida, de alto nivel (en ambos casos).

 

A mi izquierda, Natal Furucho (presidente do Correo do Povo) Mauricio Zockun (profesor de derecho administrativo, PUCSP) Benjamin Zymler (presidente del Tribunal de Cuentas de Brasil) Helio Mileski (consejero TCE anfitrión) y más amigos.

El mensaje Tiririca

Gladimir Chiele, periodista y abogado de muchos ayuntamientos gauchos se atrevió a decir algo políticamente incorrecto en este foro de funcionarios de los Tribunales de Cuentas. Criticó la inexperiencia de los auditores como gestores y la necesidad de aumentar su tolerancia en algunas interpretaciones restrictivas. Pidió expresamente que los auditores “salgan de la poltrona burocrática y los controles formales”. Los gestores, según él, deben asumir riesgos lícitos. Sin embargo, el 90% de las acciones de improbidad administrativa son archivadas, pero ocasionan un efecto abandono, que si persiste, “pronto no habrá candidatos a cargos públicos”. No lo creo.

Sin ir más lejos hoy, la prensa brasileña se hace eco de la noticia que confirma el escaño del payaso Tiririca, el senador más votado de Brasil. La justicia electoral ponía en duda su reciente elección porque se descubrió que podía ser analfabeto. Esto significa retirarle el derecho de sufragio pasivo. Sin embargo, acaba de conocerse el fallo: no hay impedimento para tomar posesión, pues sólo es analfabeto funcional. El propio expresidente constituyente Sarney defendió el derecho de Tiririca al escaño, en un artículo memorable.

¡Toma ya! Menudo mensaje que han mandado a las Instituciones los ciudadanos de Sao Paulo, elevando a los altares senatoriales al payaso. Algo así como: “estamos hasta los cataplines de tanta burocracia y corrupción que os mandamos a este representante para que sepáis lo que pensamos de vosotros”.

Plural: 3 comentarios en “Crónicas del sur”

  1. Los gestores, con frecuencia, no conocen los riesgos de lo que hacen ni se preocupan de asesorarse; se meten sin darse cuenta en una pesadilla. Y otros se meten a ciencia y conciencia pensando que son intocables por su poder político.

    Me gusta

Gracias por comentar con el fin de mejorar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s