
Es un tópico afirmar que la Administración Pública española se encuentra en un momento crítico de transición. Aunque España destaca en los índices europeos de servicios digitales, el paso de una «Administración Electrónica» (volcar el papel a la web) a una «Administración Digital» (basada en datos e IA) presenta desafíos estructurales profundos.
El primer desafío se refiere al capital humano y al cambio cultural. Sin duda, el obstáculo más difícil de superar no es la tecnología, sino la mentalidad organizacional. Existe una inercia burocrática en estructuras jerárquicas que dificulta la adopción de metodologías ágiles. Asimismo, hay una necesidad urgente de reciclaje del personal funcionario para manejar herramientas de análisis de datos, IA y ciberseguridad, todo en el marco de teletrabajo sin perder la cohesión de los equipos ni la calidad del servicio presencial.
También corremos el riesgo de «deshumanizar» las organizaciones y donde el trámite online puede ser tan complejo que se convierta en una nueva forma de exclusión. Por otra parte, la incorporación de algoritmos para decidir sobre muchos aspectos abre debates sobre transparencia y ética. Los sistemas de decisión asistida deben ser explicables y auditables para evitar sesgos.
No sobra quien piensa que la rapidez del avance tecnológico choca con normas y procedimientos que son lentos y rígidas. En la sociedad de las expectativas de APP y del modelo Amazón, donde los directivos públicos difícilmente innovan, por muy diversas razones.
Pues bien, junto con el magistrado José Ramón Chaves coordinaremos en la Universidad de Salamanca, una jornada gratuita que hemos titulado Urgencia y realidad de la transformación digital en la Administración. Merced al patrocinio de Universitas XXI, presentamos un programa para escuchar a tres especialistas de primer orden. También es una magnífica ocasión para reencontrar a los colegas y amigos que hemos venido haciendo durante los últimos años. Inscríbete.
Xavier Marcet

Comenzaremos con la ponencia del conocido consultor Xavier Marcet que presentará el nuevo equilibrio social entre personas y tecnología. Xavier es, hoy por hoy, el gran experto nacional en estrategia e innovación. En este reciente video da repuesta a las principales cuestiones actuales de las organizaciones.
Hace 25 años que le sigo, desde el seminario de planificación estratégica que codirigía con nuestro admirado Francesc Solé Parellada en la Universidad Politécnica de Cataluña, donde se formaron tantos directivos universitarios. Entonces integraba el gabinete que impulsó allí muchas reformas y puso esa institución, entonces, a la cabeza de la gestión de la educación superior. Por eso hace, ahora que vuela alto, no olvida a la Academia y realiza el generoso esfuerzo de dedicarnos una mañana de su apretada agenda.

Además de su cuidada página web y sus podcasts, Xavier, contribuye quincenalmente a crear opinión en el suplemento económico de La Vanguardia (Dinero) y es seguido por millares de lectores también en Linkedín, pues presenta las cosas de manera sencilla: los retos tecnológicos de la Administración y las empresas no son principalmente una cuestión de «chips» o software, sino de mirada y cultura. La tecnología se puede comprar, pero la capacidad de observar y entender las necesidades reales de los ciudadanos (o clientes) es radicalmente humana. Innovar no es copiar, es pensar, suele afirmar. Para él, innovar en la administración es difícil porque si las organizaciones no se preparan para ello, nuestra propia inercia burocrática acaba por «asfixiar» cualquier propuesta innovadora, propiciando la burocracia defensiva. El correo, las reuniones y la operativa diaria ocupan todo el espacio mental de los directivos públicos, impidiéndoles dedicar tiempo a construir el futuro. Es importante para los directivos elevarse de vez en cuando y escuchar este tipo de reflexiones.
Por cierto, presenta (ver en directo) este miércoles 13 de mayo en la sede madrileña de la Fundación Telefónica su última obra, “100 aforismos sobre liderazgo y management humanista”. Se trata de un centenar de ideas breves para liderar en contextos de alta complejidad, en un momento en el que la tecnología —y especialmente la inteligencia artificial— está transformando la forma de trabajar, decidir y dirigir organizaciones.
Como fiel seguidor suyo, recuerdo que tiene una visión clara respecto a la IA y el rol humano: estamos en una fase de gestión donde las personas deben aprender a trabajar con la asistencia de la IA, pero recordando que carece de contexto y empatía, elementos que son fundamentales para la innovación y el servicio público.
Además, suele enfatizar que no basta con que la Administración ponga cursos de formación a disposición de los funcionarios porque la decisión de aprender y adaptarse a las nuevas formas de trabajo es una decisión personal. El reto es fomentar esa curiosidad interna en el personal público. Será una buena ocasión para recordarlo.
Por último, Marcet critica la aversión al riesgo extrema de las administraciones. Afirma que «el gran riesgo es no innovar», ya que esto condena a la irrelevancia y a un servicio deficiente en el futuro. Propone que se debe permitir el fracaso en proyectos pequeños y controlados para poder aprender, algo que la estructura administrativa española tradicionalmente castiga con severidad.
En su opinión, el reto de la administración española es pasar de una gestión de la inercia a una gestión de la pasión y la curiosidad, donde la tecnología sea un medio y no el fin último.
Moises Barrio

Tras la primera ponencia, vendrá el Letrado del Consejo de Estado, Moises Barrio Andrés que hablará sobre la reconversión en áreas críticas. “Del procedimiento a la Función pública”. Moises es uno de los grandes expertos nacionales en regulación digital. Es co-director Revista Derecho digital e innovación, una publicación trimestral centrada en el análisis, el estudio y la reflexión sobre los temas más actuales de la relación entre el Derecho y la tecnología, con un carácter transversal, global y especializado.
De sus trabajos destaco El cumplimiento basado en el riesgo o «risk-based compliance» que supone una pieza cardinal del nuevo Derecho digital europeo. Aquí podéis verlo en la reciente presentación del libro Derecho de los robots:
En su biografía destaco que, en 1992, a sus 11 años, comenzó a programar y vender software para empresas, asociaciones, bibliotecas y fundaciones. Fundó IDESOFT, empresa fabricante de software y desarrolladora de soluciones informáticas para empresas, pymes y autónomos, que fue pionera en la venta de programas informáticos por Internet. Estamos ante una mente privilegiada que nos dedicará una cuidada ponencia y anticipo que podremos tener un coloquio interesante.
Entre las últimas tribunas de prensa destaco “Por qué prohibir la IA no es una opción en la universidad” donde anima a las universidades a fijar reglas claras sobre el uso de la IA para evitar fraudes académicos, planteando el desafío de compatibilizar la originalidad de los trabajos con una formación real en competencias digitales.

Asimismo, en el último número del Boletín del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, ha publicado el artículo “El establecimiento de reglas jurídicas globales para la inteligencia artificial: el papel real del Derecho digital europeo”, donde destaca la complejidad de positivizar un estándar jurídico único global en la materia, identificando los factores relevantes de la interacción de la regulación europea con otros marcos regulatorios y la creciente coordinación internacional.
Para Barrio, el reto no es simplemente «digitalizar» lo analógico, sino transitar hacia un Estado Algorítmico de Derecho donde se mantengan todas las garantías constitucionales. Una Administración que utiliza algoritmos e Inteligencia Artificial para tomar decisiones tiene el reto de evitar que la tecnología se convierta en una «caja negra». El Derecho debe garantizar que cualquier decisión automatizada sea explicable y auditable. Sostiene que el uso de IA no puede eximir a la Administración del cumplimiento de los principios de legalidad, transparencia y seguridad jurídica.
Respecto al procedimiento administrativo actual debe evolucionar para dejar de ser una barrera y convertirse en un facilitador. Al igual que Marcet, defiende una Administración proactiva, que utilice los datos que ya posee del ciudadano para ofrecerle servicios antes de que los solicite (principio de once only o «solo una vez»).
Aboga por la Automatización inteligente: no se trata de eliminar al funcionario, sino de automatizar las tareas mecánicas para que la función pública aporte valor en las decisiones complejas. Sin embargo, advierte que la decisión final debe tener siempre una reserva de humanidad (supervisión humana) y una Neutralidad tecnológica: debe ser capaz de adoptar nuevas tecnologías sin quedar «atrapada» por proveedores específicos. Respecto a los desafíos de la Función Pública, sus planteamientos se centran en la necesidad de un «derecho de la innovación» que proteja al funcionario que intenta mejorar procesos, reduciendo el miedo al error administrativo frente a la rigidez normativa. Asimismo, deben convertirse en garantes de la ética en el uso de los datos, actuando como el último filtro frente a posibles errores de los sistemas automatizados.
Despierta nuestro interés escuchar sus reflexiones sobre el acceso a la futura función pública, los conocimientos exigibles, y otros muchos retos inminentes.
Conchi Campos

Cerrará el acto Concepción Campos Acuña, Presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTyBG) acompañada del Rector y catedrático de Inteligencia Artificial, Juan Manuel Corchado. Si estáis leyendo esto es que sois iniciados en la materia de este blog y por tanto sabéis que Conchi es incansable. Doctora en derecho, Habilitada nacional, ha pertenecido a distintos Consejos editoriales (En Compliance Sector público era mi directora) donde impulsó multitud de publicaciones en revistas, tratados o manuales, así como la dirección de obras colectivas. La foto de la torre hecha con sus libros es una muestra representativa de su autoexigente carácter y su ejemplar liderazgo.

Por eso, todos celebramos el mes pasado su nombramiento al frente del CTyBG, donde le esperan muchos días de gloria en una materia que conoce como pocos y sostiene una visión crítica pero propositiva sobre la transformación digital. Su enfoque principal, como los ponentes que le acompañaran en Salamanca, es que la tecnología no es el fin, sino una herramienta al servicio de las personas. Para ella, el error de la transformación actual sería dejar a los gestores de Recursos Humanos fuera de las decisiones estratégicas. Sostiene que no hay transformación digital sin gestión del cambio humano.
Diferencia claramente los conceptos de «Administración Electrónica» y de «Transformación Digital» pues considera que nos hemos quedado en un «maquillaje» digital o en el mero volcado de procedimientos al formato electrónico sin cambiar las estructuras. Hace 10 años ya avisaba comentando las leyes 39 y 40. Critica que, a pesar de la tecnología, realizar gestiones con la administración es cada día más complejo. Aboga por una simplificación regulatoria y burocrática auténtica, aplicando el principio de «una sola vez» (que el ciudadano no aporte datos que la Administración ya tiene). Además, defiende que la digitalización debe ir acompañada de un lenguaje comprensible que facilite la vida a la ciudadanía en lugar de complicarla.

Campos ve en la IA un motor para pasar de una administración reactiva a una proactiva. Precisamente, en el libro que dirigió en 2025 “Kit básico para la implantación de la Inteligencia Artificial en el Sector Público” el capítulo primero es realizado por Moises Barrio
La IA debería permitir que la administración se anticipe a las necesidades del ciudadano (como hace el sector privado) destacando el potencial de los algoritmos para la detección temprana de corrupción (en contratos o subvenciones) y para liberar a los empleados públicos de tareas repetitivas, permitiéndoles enfocarse en servicios de mayor valor.
Como experta en Administración local (codirige la red Localis) señala que la digitalización es todavía una tarea pendiente en muchos municipios. Advierte que el factor humano es especialmente valioso en el ámbito local por la proximidad y que la tecnología nunca debe sustituir la garantía de la interlocución personal cuando el ciudadano la necesite. En resumen, su postura se resume en una frase propia: «Se trata de una auténtica transformación digital, pero al servicio de las personas«.
Os dejo el video donde borda su comparecencia ante la Comisión de Hacienda y Funcion Pública del Congreso de los Diputados:
Nos vemos en Salamanca durante la mañana del dia 19 de junio, para tratar todos estos temas. Somos muy afortunados y los ponentes extraordinariamente sensibles a los cientos de funcionarios que estarán escuchándolos.


Deja un comentario