
La noticia que presentamos como cabecera nos la ofrece una entrevista con Juan Hernández Armenteros tras su participación en la mesa redonda organizada por la Universidad de Valladolid titulada ‘La financiación y gerencia universitaria’. Juanito es un sabio de gestión universitaria, que ejerció durante tres lustros como vicerrector primero y como gerente después. Junto a José Antonio Pérez mantiene el observatorio universitario de la CRUE, que está a punto de dar a luz los datos y conclusiones del ejercicio 2012. .
En un momento de la entrevista, ante le pregunta ¿Hay demasiadas universidades?, responde con gran claridad: “No, universidades no sobran. Lo que tenemos es un excedente de titulaciones replicadas y falta de especialización. No se pueden tener en Segovia, en Soria, en Palencia y en Valladolid las mismas titulaciones”.
Es cierto que las Comunidades Autónomas toman decisiones políticas en materia de educación superior. Así, cuando deciden implantar o mantener un campus satélite en una zona deprimida de la región están haciendo política, de la que cuesta dinero al contribuyente. Puede haber muy buenas razones sociales para ello pero, con frecuencia la Universidad paga las culpas de decisiones de gobiernos, legítimas pero que drenan recursos para las verdaderas potencialidades docentes o investigadoras. A título de ejemplo: ¿Cuantas titulaciones repetidas tienen las universidades gallegas o Valencias?
Los Órganos de Control Externo han denunciado estos aspectos y llamado la atención sobre determinados aspectos de la gestión universitaria, como las debilidades del control interno, la excesiva (dicen las auditorías) descentralización y desconcentración, las cuantiosas inversiones sin estrategia de futuro, la complejidad de su gobernanza o la ausencia de una verdadera rendición de cuentas.
La Universidad española va a tener la oportunidad de demostrar lo infundado de esas críticas tras la nueva fiscalización “horizontal” de que será objeto el ejercicio 2012 en todo el sector. La anterior, correspondiente al ejercicio 2003 concluyó con la necesidad de reiterarla cada lustro.

Uno de los trabajos de fiscalización más estratégicos de los últimos años fue el realizado por la Cámara de Comptos en 2010 y presentado en el XI Curso de AEDUN de Pamplona. Entre las variadas conclusiones («Pesa mucho más la satisfacción de los intereses internos de los colectivos académicos que la atención a las necesidades de la sociedad«) destacamos estas:
- Ausencia de control horario del PDI
- Incumplimientos en materia de plantillas
- Ausencia de contabilidad de costes
- Bolonia, sin un estudio «serio» de costes
Otro informe reciente sobre gestión de la educación superior fue realizado por la Sindicatura catalana y consistió en analizar las actuaciones desarrolladas por el Departamento de Universidades y por cada una de las universidades públicas de esa Comunidad, en las siguientes áreas:
- Financiación
- Aprobación del gasto de personal
- Planes de mejora
- Presupuesto por programas
- Modelo analítico de costes
- Carga docente comparada con capacidad docente
- Duración de los estudios, tasas de repetición y de abandono
- PAS con relación a los procesos, centros y departamentos
- Planes de estabilización presupuestaria
Ya puestos a repartir responsabilidades, presentamos a continuación las fechas en las que el Gobierno catalán aprobó las propuestas de gasto de personal de las universidades públicas de Cataluña, de los ejercicios 207 a 2010, tal como recoge el citado informe:

Como puede observarse, los costes de personal se aprueban por la Generalitat muy entrado el ejercicio. En algunos casos, faltando sólo unos días para finalizarlo y en algún caso (UB) no llegan a aprobarse, incumpliendo así la obligación de tutela financiera que la legislación universitaria atribuye al Departamento autonómico competente en educación universitaria.

De estos aspectos y otros muchos hemos debatido en la Universidad de Santiago de Compostela, dentro del XII Curso sobre Régimen Jurídico de las Universidades que promueve la Asociación para el estudio del derecho universitario (AEDUN). En mí módulo, con la moderación del letrado compostelano Carlos Gómez Otero, compartiendo mesa con el miembro del Consello de Contas, Antonio López y el catedrático malagueño, Daniel Carrasco.
Hemos presentado las áreas de riesgo de la gestión universitaria, a través de los últimos informes de fiscalización de los OCEX. Algunas ya han sido tratadas en esta btácora. Al respecto, os recuerdo las siguientes reflexiones:
– Reconocimiento de los ingresos
Esto, además de las clásicas limitaciones de toda Administración que se precie, como ausencia de inventarios, de información sobre gastos de ejercicios futuros, de la financiación afectada o de estudios actuariales. Todo ello en el marco de una verdadera economía de guerra, en la que están envueltas las Universidades, como el resto de las instituciones publicas que viven del presupuesto. A perro flaco todo son pulgas.

Y para los que hayan llegado hasta el final de esta entrada, les resumo, en verso, las conclusiones de la presentación:
Hablamos de responsabilidades
del mundo universitario
exhibiendo un muestrario
de nuestras debilidades
Como carecer de inventario
o que no hay control horario
y sin servicio disciplinario …
¡solo trabaja el becario!
Y al vicerrector docente
mientras mandando siga,
la errepeté inexistente
le importa una higa
Conocer las áreas de riesgo
Es lo que quiere el gerente
y le produce desosiego
calcular el remanente
Que si sale negativo
deberá llevar un puñal
para explicar el motivo
en el consejo social
En opinión del auditor
no hay control interno
pues no hay interventor
¡esto es un Infierno!
Y entre tan poca gobernanza
se alza la voz del jurista
para aportarnos la pista
del culpable: el ordenanza.


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