Hace unas semanas, la Sindicatura de Comptes de la Comunidad Valenciana hizo públicos tres nuevos informes correspondientes a la fiscalización del control interno de los ayuntamientos de Alicante, de Castellón y de Valencia durante el ejercicio 2011. El análisis del control interno ha tenido los siguientes objetivos específicos:
a) Comprobar la protección de los bienes de la Entidad.
b) Verificar la fiabilidad e integridad de la información.
c) Comprobar el cumplimiento de la normativa aplicable.
d) Conocer y valorar la organización administrativa y su grado de transparencia.
Se estudió la aplicación de la normativa contable y de gestión, revisando cuatro áreas:
Gestión administrativa: datos organizativos sobre la Entidad, entes dependientes o en los que participe la entidad, personal, secretaría, registro y actas, inventario de bienes y patrimonio, subvenciones y contratación y compras.
Gestión económico-financiera: presupuestos, gastos de inversión, ingresos tributarios, precios públicos y multas, ingresos por transferencias, recaudación, tesorería, contabilidad y endeudamiento.
Intervención: organización y regulación, función interventora y control financiero y de eficacia)
Entorno tecnológico: organización del área de Informática, operaciones en los sistemas de información y control de acceso a datos y programas y continuidad del servicio.
Lo más innovador del informe -además de su concepción y metodología- e que estas cuatro áreas han sido valoradas en función de aquellas cuestiones que comportaban alguna debilidad, otorgándoles una puntuación de tal manera que a mayor puntuación, mayor es la debilidad. Además, se ha comparado la puntuación media de los tres ayuntamientos.
Como expone José Andrés Ruiz del Molino en su interesante y reciente comunicación de los Encuentros Técnicos, la elaboración de los cuestionarios requirió determinar no solamente las preguntas (470), sino también cuales de ellas iban ser consideradas más relevantes (52) a las que se denominó básicas) porque ponían de manifiesto debilidades significativas de control interno.
De esta forma, los mejores resultados los obtiene el Ayuntamiento de Castellón, con 5.685 puntos, seguido de Valencia, con 6.198, y de Alicante con 10.096. La media se sitúa, por tanto, en 7.326 puntos. Como puede verse, se trata de una linea de trabajos que permite el benchmarking y la percepción intuitiva de la situación y los resultados de un aspecto tan relevante como el control interno en grandes ayuntamientos de la comunidad valenciana.

Replica a De héroes y villanos – Fiscalizacion.es Cancelar la respuesta