
El significado espiritual de un caleidoscopio representa cómo nuestras experiencias, emociones y pensamientos se reordenan en nuevos patrones, dependiendo de la perspectiva. Dicen que soñar con un caleidoscopio sugiere una mentalidad racional y una capacidad para discernir más allá de las apariencias. Recibir uno como regalo es una alerta para estar más atentos a nuestro entorno y a las intenciones de quienes nos rodean. Por eso, disfruté la iniciativa que tomó, un año más, la Fundación Universidad-Empresa de Valencia, conocida como ADEIT, organizando el IV Congreso sobre contratación Pública.
ADEIT propuso un programa que bajo el lema ¿HACIA DÓNDE VAMOS? el 3 y 4 de julio pasado, para analizar el presente y futuro de la regulación en este ámbito, identificando los retos y oportunidades que se presentan. La idea era destripar en siete mesas los principales problemas del sector y aportar soluciones de futuro en la contratación pública. Fueron paneles magníficos, ágiles y de contenidos muy actuales. La jornada del jueves 3 terminó con la sorprendente ponencia de José Ramón Chaves, en su habitual tono divertido muy apropiado para un final de jornada que fue intenso.

La primera mesa del viernes (“¿Cómo controlar la contratación y luchar contra el fraude, la corrupción y los conflictos de interés con IA?”) estaba dirigido por Beatriz Montes, Auditora en la viceintervención General de Control Financiero de la Generalitat Valenciana. Fue un panel inolvidable y uno de los mejores debates que recuerdo en mi variado recorrido por multitud de congresos y jornadas, pues decidieron acometer el estudio -¡y las propuestas!- sobre la base del expediente de la adjudicación de la obra de desdoblamiento de los túneles de Belate, que está en la prensa por el cúmulo de irregularidades y sospechas que acontecen en ese procedimiento. Lo hicieron desde esa perspectiva caleidoscópica que sólo puede lograrse -nadie se mordió la lengua- sumando desde los diversos ángulos la mirada de unos profesionales curtidos en su materia. Le he pedido a los organizadores que regalen estas dos horas a la sociedad española permitiendo su visualización libre.

El primero de los participantes de la mesa, el joven ingeniero Manuel J. García, experto en contratación pública, abrió el fuego y presentó las claves (ver resumen) de la posible irregularidad de esa licitación de 78 millones de euros, tras acceder a través de la Plataforma de Contratación:
- La mesa cuenta con 8 miembros (cinco más la intervención, el letrado y el representante de la junta contratación) cuyo presidente vio retrasada sucesivamente su jubilación hasta los 73 años por una disposición ley foral de presupuestos.
- Se presentan 7 ofertas: sólo una en solitario y el resto en UTE con pequeñas empresas locales. La mitad de los puntos se obtiene por criterios subjetivos.
- La oferta económica se ven envuelta en un lio tan habitual como detestable: el pliego considera que por debajo del 20% del presupuesto base de licitación se considerarían bajas temerarias. Esto supone, en la práctica, forzar a los participantes a ir muchos a esa cifra, lo que ocurrió en 4 empresas, algunas coincidiendo al céntimo en la oferta económica.
- Puntuación final del presidente tras conocer los puntos del resto de la mesa, tal como avanzamos en su día al presentar el informe anual de la Cámara de comptos de Navarra. Hay varios votos particulares y un reparo de la Intervención del gasto. El Interventor y el Secretario de la mesa enviaron el expediente a la Oficina Anticorrupción de Navarra que además concluyó un “acto de represalia” contra éste por parte del director general de Obras Públicas al trasladarle a una nave industrial donde no trabaja ninguna otra persona del negociado.

Carlos Balmisa, Secretario Técnico del Colegio de Registradores de España, intervino en remoto y, en el expediente comentado destacó la similitud precio ofertado por esos licitadores implica ya un indicio de colusión: “¿Qué hubiera pasado en el Reino Unido o Korea con estas ofertas?” pues que hubiera saltado una bandera roja, suspendiendo la licitación y levantando una liebre que ningún operador desea, nadie quiere estar en ese foco.
El problema de estas conductas sospechosas comienza mucho antes, en la redacción del pliego. Por eso consideró inevitable reducir mucho los campos variables, la elaboración de pliegos estandarizados para evitar la tentación de colar algún submarino. En definitiva, automatizando para evitar fraudes y quitar presión a los miembros de la mesa de contratación. “No demos margen a cláusulas al límite”.
Carlos se confesó triste, pues lleva esperando desde la primera ley de contratos de 1965 a que se corrijan muchos de los agujeros del sistema. Elogió el documento de la desaparecida agencia antifraude de Islas Baleares que aportaba la herramienta anticorrupción para testear los conflictos de intereses (“Percibido”, real o aparente). Nos habló de la necesaria desaparición de la intervención humana en la contratación pública … “al menos durante unos años”. En la regulación de las licitaciones debemos darle prioridad. El caso Belate es el paradigma que nos permite extraer conclusiones.
Primera idea: No deberíamos exigir esfuerzos heroicos a los funcionarios de control. Para ello, su tesis es automatizar todo (en línea coofee) entero, ahora esa automatización es adjetiva, en su opinión, que apostó por reducir muchísimo los campos variables. Todos sabemos los puntos clave de la contratación pública. De este tema se volverá a hablar desde el control interno en el congreso del CCIL de Córdoba, en el panel «Del interventor al Bot: Revolución tecnológica en el control local«. Será un análisis interesante.

La plataforma solo publica en datos estructurados la oferta ganadora: “no tenemos instrumentos preventivos como existe en el sector privado para las insolvencias (prognosis) y en la directiva 2023 de blanqueo de capitales” que hoy examinan operaciones en tiempo real (por ejemplo, llevar al banco 50.000 euros de cash) y hay un triaje constante del que podemos copiar. El conocimiento de los datos de contratación que permita redes neuronales para ver el comportamiento de las empresas. Hay que tener muchos datos y de calidad para cruzar, como recomendó la propia Cámara de comptos. Carlos puso el ejemplo de los alquileres turísticos que la plataforma descubrió al darle el número que un tercio estaba en Viviendas de Protección Oficial.

Por su parte Conchi Campos, Secretaria de Administración local y codirectora de la Red Localis, activa ponente en todos los congresos sobre AAPP dejó titulares espléndidos y duros que debemos valorar en alguien tan comprometida como ella en el sector público.
Estos expedientes, como el de Belate exigirían una auditoría express
Primera idea: hemos convertido la lucha contra la corrupción en burocracia y compartió reflexiones sobre cómo dar el paso de la teoría a la práctica, utilizando herramientas concretas como la plataforma MINERVA, las DACI (declaraciones de ausencia de conflicto de interés) y otras medidas que permiten fortalecer los principios de imparcialidad y buen gobierno en la contratación pública. Dejó en el aire porqué se aplica solo en los fondos Next Generation, no en toda la contratación o en la selección personal o en la concesión de subvenciones. Minerva tiene información de la Agencia Tributaria y Registro Mercantil que permite automatizar la detección en esos procesos. La IA puede ayudarnos mucho con un sistema automático de banderas rojas, con trazabilidad, aunque la enemistad manifiesta o la amistad íntima no está en minerva. Así que “nos hemos convertido en la policía de la moral” y en los ayuntamientos pequeños o medianos es difícil no encontrarlos.
La DACI no está funcionando. Añade burocracia y no aporta nada

A continuación, intervino Federico Osa, miembro de la Unidad de Inteligencia Económica de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Se trata del equipo encargado allí de aplicar la estadística y la Inteligencia artificial para mejorar la detección de oficio de prácticas anticompetitivas. Como el 10% PIB tiene alguna relación con la contratación pública, han desarrollado una herramienta anticolusión (Brava) elogiada por la detección rápida y eficaz de esas prácticas mediante la utilización de técnicas estadísticas e Inteligencia Artificial para analizar grandes cantidades de datos y detectar posibles infracciones de competencia.
En el caso en cuestión estos análisis deben permitir saber si está ocurriendo lo mismo en otras licitaciones (ofertas de acompañamiento) a pesar de que las grandes constructoras tienen magníficos equipos de compliance y uno de los mejores en ACCIONA.
El objetivo final será el análisis de Redes neuronales pero hay 7 plataformas autonómicas que no aportan, por ejemplo, datos de ofertas no ganadoras, que deberían estar centralizadas, pero no se publican
Para la detección de esas prácticas de colusión se alimenta Brava con datos de licitaciones nuevas tras aprender del comportamiento en los casos sancionados por la CNMC. Se trabaja con indicadores como la frecuencia en que participan frente a otras o la similitud de ofertas económicas. La IA generativa permite crear Patrones ocultos que usa la herramienta.

Se alimenta, en definitiva, de licitaciones y del registro de empresas, con datos y documentos que no siempre incluye Todas las ofertas. Algunas Plataformas autonómicas (siete) no aportan información masiva en abierto de las no ganadoras. Eso exige un enorme trabajoadicional para poder leerlo masivamente.

Destacaría como conclusión de las múltiples conclusiones, la necesaria generalización de la IA en la contratación pública, automatizando todo el procedimiento hasta la propuesta de adjudicación.
En el turno de preguntas algún asistente nos dejó un recadito: confesó que, ante la falta de licitadores, en su Administración están obligados a “contactar” previamente con posibles licitadores para animarles a concurrir, lo cual es delicado como mínimo. La burocracia es tanta que muchas empresas (no sólo pymes) ya no concurren.



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