Carmen de Guerrero, dirigiendo la mesa con Ana Gómez (izda) y Elena Hernáiz (dcha)

La contratación pública basada en el valor es un tema habitual en las reuniones del sistema sanitario español. Debe serlo en todos los sectores y también lo es en el seminario de Panticosa (aquí la Carta a los partidos políticos 2023) pero la gestión de la salud es un área muy sensible, con una mayor cultura del dato y del valor, como recordó Carmen de Guerrero, profesora titular de la Universidad de Zaragoza, moderando el panel final del XVI Seminario de Contratación en Panticosa (ver presentaciones) al abordar el tema La compra pública de valor en el ámbito de la salud: ¿Moda o necesidad?. Intervenían Elena Hernáez, consejera Tribunal de Cuentas España junto a Ana Gómez Barrionuevo, Interventora General del Gobierno de Aragón y con experiencia en gestión hospitalaria.

Gimeno Feliú, no se cansa de recordar que la orientación en compra pública, la estrella polar de la contratación pública, entre otros principios que “brillan con fuerza” (como la transparencia, la rendición de cuentas o la integridad) debe ser la calidad y el valor del resultado de la prestación. Frente a criterios economicistas simples se alza el principio constitucional de eficiencia que debe velar (y valorar) por el más adecuado estándar de calidad en la prestación del servicio. El penúltimo libro de Gimeno en la editorial Marcial Pons (con espléndido prólogo de Roca Junyent) titulado «Hacia una buena administración desde la contratación pública» insiste en ese cambio de paradigma en ese ámbito, pasando de una visión burocrática centrada en el precio a una estrategia basada en el valor y los resultados. Dedica el capítulo sexto a la adquisición de prestaciones de salud. 

El debate en la mesa dejó claro que cualquier norma puede ser freno o palanca de cambio. La legislación vigente en materia de contratación pública permite actuar sobre elementos estructurales como el principio de eficiencia, los criterios de adjudicación, el precio (cierto, no fijo), la colaboración público-privada y el contrato mixto (suministros + servicios) o la consulta preliminar del mercado abriendo múltiples caminos que transitar, como apuntó Ana Gómez si bien exige una voluntad real para ello, además de planificación estratégica, de un buen pliego y la participación de expertos multidisciplinares.

Elena Hernáez insistió que el PERTE para la salud de vanguardia incluye muchas medidas para mejorar la calidad, la eficiencia y la sostenibilidad del SNS, lo que permite discriminar ofertas con calidad frente a precio. 

Carmen de Guerrero terminó preguntando sobre el papel de la fiscalización en esta área. Elena indico que el enfoque evaluador -no solo financiero- es una constante en los trabajos actuales de auditoría incorporados a los órganos de control externo. Ana Gómez recordó que la intervención, en estos procesos, no es un freno sino una garantía.

La mesa de contratación es, desde hace décadas, el centro sobre el que pivota la valoración de las ofertas (curiosa esta entrada de 2009) tras deliberar y proponer la oferta más ventajosa, de acuerdo con los criterios de adjudicación publicados, que no deben confundir valor y precio, como ya decía Quevedo. 


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