El presidente del Tribunal de contas de Santa Catarina, Herneus De Nadal.

Brasil lleva años preocupado por agilizar los procedimientos y la gestión pública en general. Durante la primera etapa del presidente Lula, ya se había buscado ese camino, pero la debilidad parlamentaria lo impidió. Recuerdo que durante alguna de mis visitas allí, uno de los principales diarios abría con las declaraciones criticando la excesiva fiscalización sobre las obras y acciones del gobierno de Brasil.

En la actualidad existen en Brasil 33 tribunales de cuentas: junto al TCu de la Uniao (1) existe otro en cada uno de los Estados (26), junto al Distrito Federal de Brasilia (1) y los encargados de fiscalizar las cuentas de los municipios (3) dentro de sus respectivos estados de Bahía, de Goiás y de Pará, así como los propios de los 2 mayores municipios de la nación, como son las ciudades de Rio de Janeiro o de Sao Paulo.

La Cámara de Diputados brasileña aprobó el mes pasado la Propuesta 39/22 de Enmienda a la Constitución, que considera a los tribunales de cuentas como instituciones permanentes y esenciales para el control externo. El texto, enviado allí desde el Senado, prohíbe la extinción de estos órganos donde los haya, pero también prohíbe su creación donde no los haya. Se superan así las interpretaciones de quienes ven a esos órganos como meramente auxiliares del Poder Legislativo, casi apéndices institucionales, reafirmando los TCs como órganos de existencia obligatoria. El asunto cobró relevancia porque en 2017 se suprimió el Tribunal de Cuentas de los municipios del Estado de Ceará, toda una herencia republicana. Ahora, se alcanza una solución de compromiso: el constituyente reconoce el pasado, pero congela el futuro. Para muy cafeteroseste artículo de Edilberto Pontes .

Esa reforma constitucional, que estamos presenciando en directo aquí en Brasil, me hizo recordar la supresión (rencilla política nunca justificada) durante la década pasada de la Sindicatura de Castilla La Mancha y su reposición años después. También que el mapa español de control externo autonómico está abierto.

Nuevos enfoques, nuevas pretensiones

Los participantes españoles durante el coctel celebrado en la azotea del Tribunal de contas de Santa Catarina junto Inaldo Araujo (Bahía, a la derecha) y Gilson Piqueras (São Paulo, en el centro) amenizado por dos brillantes músicos, funcionarios del Tribunal

Con estas premisas, entre los días 2 y 5 de diciembre tenemos el honor de asistir, en Florianópolis, capital del Estado de Santa Catarina, al IV Congreso Internacional de los Tribunales de Cuentas (CITC) de Brasil. Dos mil funcionarios buscan conformar regularmente un hito en el fortalecimiento de la gobernanza pública y en el perfeccionamiento del sistema de control externo. No es solo un evento más en la agenda de esos funcionarios, sino “un espacio vivo de diálogo, reflexión e intercambio de experiencias, que trasciende fronteras y reafirma nuestro papel como guardianes de la transparencia, la eficiencia y la ética en la administración pública” con multitud de talleres, mesas y reuniones sectoriales.

Como recuerda un cartel, en 1983 el TCE de Santa Catarina ya tenía un Centro de Procesamiento de Datos.

El evento viene precedido de una reunión hispano brasileña sobre modalidades de control en las diversas entidades que conforman el sector público de ambos países así como de los temas que configuran la agenda del control interno y externo a ambos lados del océano. Para eso, la jornada previa al gran evento, el Tribunal de Contas de Santa Catarina organiza, para sus propios funcionarios (on Line y presencial) así como para los consejeros y directivos que ya estuvieran en Florianópolis el día antes del congreso, unos paneles en el que hemos participado panelistas españoles. La consejera Elena Hernáez, del Tribunal de Cuenta de España, el magistrado José Ramón Chaves, magistrado del TSJ de Asturias, Julio García, director ejecutivo de Control interno de la UCLM y de su prestigiado master de Auditoría del sector público, Fátima Lozano, Interventora Local, Manuel J. Garcia, ingeniero en el Banco de España y yo.

Desde la última fila de un congreso de dimensiones brasileñas

La temática de los congresos de fiscalizada brasileños ha variado mucho en los últimos años o con relación a los intereses europeos. En Florianópolis hoy se reúnen bajo el amparo de cuatro ejes temáticos que entienden cruciales para el futuro: Derechos Humanos y Reducción de las Desigualdades; Industria y Crecimiento Económico Sostenible; Medio Ambiente y Desafío Climático; y Gobernanza, Justicia y Cooperación.

“El IV CITC reafirma el compromiso con un control externo que sea no solo técnico, sino también humano y transformador”.

Una de las grandes novedades del IV CITC de Florianópolis (SC), será el Videocast Atricon, transmitido en directo por YouTube durante los cuatro días del evento que tendrá lugar del 2 al 5 de diciembre. La propuesta busca llevar la información de forma ligera y dinámica, con la participación de invitados y del público en general. Una de las grandes novedades del IV CITC de Florianópolis (SC), será el Videocast Atricon, transmitido en vivo por YouTube durante los cuatro días del evento que tendrá lugar del 2 al 5 de diciembre. La propuesta es llevar la información de forma ligera y dinámica, con la participación de invitados y del público en general. El Videocast Atricon será la principal fuente de información en tiempo real sobre todo lo que sucede en el congreso.

Con Adircelio de Moraes Ferreira, Vice-Presidente de Relações Internacionais de ATRICON, en visita exploratoria 2023 a la Universidad de Oviedo.

Este tipo de eventos colosales -dimensiones brasileiras- es posible porque la estructura de sus tribunales estaduales garantiza suficientemente la necesaria formación regular. Allí es rara la semana que no hay cursos sobre las técnicas cotidianas de trabajo en sus Escolas de contas (así: en el TCM de Sao Paulo, “Escola de gestión e contas” para abarcar todo el proceso) resolviendo las necesidades inmediatas de conocimiento, incluso alcanzando el posgrado mediante vanguardistas convenios universitarios, hasta internaciones (Portugal o España, con USAL por ejemplo). Queda para debatir, los años impares, la búsqueda del futuro deseado, de ahí que los ejes temáticos sean aspectos muy elevados para los debates en nuestros congresos europeos del ramo. Una espiritualidad a la altura de Caetano Veloso, que recuerdo es doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca, siendo Rector el administrativista Ricardo Rivero.

Estas instituciones tienen muy presente eso que el TCu de la Uniao denomina la cultura de gobernanza anticipativa, una forma de pensar que conecta el presente con el futuro deseado: “al promover la imaginación estratégica y el diálogo entre múltiples actores sociales, se fortalece la resiliencia nacional, se estimula la innovación y se amplía la capacidad de respuesta ante las crisis”. ¡Ni Chico Buarque lo expresaría mejor! Ya saben que «no hay pecado al sur de Ecuador«.

El rector Salamantino, Juan Manuel Corchado, con el presidente del IRB Edilberto Carlos Pontes Lima y su vicepresidente de Ensino Pesquisa e Extensão, Sebastião Helvecio Ramos de Castro, en visita exploratoria.

 Portugal reforma también

Termino la crónica internacional lusófona recordando que el pasado mes de noviembre comparecían en el parlamento portugués el ministro de Reforma del Estado, Gonçalo Saraiva Matias y la presidenta del Tribunal de Cuentas, Filipa Urbano Calvão. Era consecuencia del debate político surgido a finales de julio, tras el anunció por el Gobierno de futuros cambios legislativos en la organización y funcionamiento del Tribunal de Cuentas, tal como constaba en el Programa de Gobierno.

Esos cambios alcanzarán a la legislación que impone el visado previo del Tribunal de Cuentas sobre la propuesta de resolución de las grandes licitaciones públicas, para acelerar las decisiones y evitar la «confusión» entre la función de juzgar y la de administrar.

El ministro se aferró al argumento de que «no hay en Europa ningún sistema de este tipo y que sea tan complejo e inhibidor de la decisión. Por lo tanto, un tribunal sirve para verificar la legalidad de los actos practicados. Un tribunal no sirve para reemplazar al responsable político ni administrativo y garantizar que no haya confusión entre la función de juzgar y la función de administrar». El retraso de la gestión los fondos europeos es otro potente argumento.

Seguiremos informando …

También hubo tiempo para disfrutar de las maravillosas playas

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Comentarios

Una respuesta a “Caetano Veloso, auditor”

  1. […] en la entrada anterior, que la misión de los Tribunales de Cuentas fue reconocida con la aprobación de la Propuesta de […]

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