Las dos caras de la verdad

Un comentario

inferencia-irrealLa semana pasada coincidieron dos brillantes artículos de opinión en la prensa, sobre la actividad subvencionadora. Muestran una visión distinta de las subvenciones, como la cara y la cruz de la misma moneda. La versión desde las cautelas del mundo del control púbico y las quejas del beneficiario que las sufre.

Por una parte, Guadalupe Muñoz Álvarez, académica de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, nos presenta El control de las subvenciones públicas donde apunta que los caudales públicos “provienen del esfuerzo de toda la sociedad y han de ser protegidos con el máximo rigor”. Para ello, recuerda que nuestro ordenamiento jurídico dispone de normas que “condenan con severidad a los gestores de fondos públicos que producen su menoscabo con su conducta dolosa, culposa o gravemente negligente”. El artículo pone varios ejemplos de comportamientos reprochables que fueron enjuiciados y castigados.

Por otra parte, dos académicos e investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid, Antonio Cabrales y Anxo Sánchez, titulaban Hacienda, los sofás y los proyectos de investigación su queja que “está llevando al colapso burocrático a universidades”, que deben dedicar sus oficinas de apoyo a la investigación a preparar una infinidad de justificaciones y facturas para conseguir que los gastos rechazados sean finalmente aprobados: “Ello está provocando el hartazgo absoluto de los investigadores, que cada vez tienen que dedicar más tiempo al papeleo de justificar gastos totalmente nimios, detrayéndolo de su labor investigadora”. El artículo pone varios ejemplos de gastos cuestionados por proyecto de I+D. Sucesivas fases del proceso de justificación, en las que se implican a profesores y administradores universitarios y del ministerio.

Pero el Estado también sufre sus propias auditorías, como les ocurre a las autoridades europeas, que son objeto de duras evaluaciones. Se supone que la burocracia es un freno para los emprendedores y por eso la Comisión Europea promueve multitud de acciones para combatirla en todos los frentes. Incluso ha cuantificado su objetivo: reducirla en un 25% para el 2012.  En España, muchos investigadores plantean no solicitar proyectos de investigación ante la gran exigencia de gestión que conlleva su justificación. A veces los Tribunales moderan esa exigencia de rigor formal cuando hay intereses públicos contrapuestos, en las zonas grises del ordenamiento administrativo.

En fin, sirva esta breve reflexión que he enviado al blog M.M Consulting Financiero para felicitarles porque encuentran tiempo en sus tareas profesionales para divulgar los aspectos relacionados con las subvenciones, su gestión y fiscalización. Una buena manera de generar reputación. Un abrazo

Singular: 1 comentario en “Las dos caras de la verdad”

Gracias por comentar con el fin de mejorar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s