Ecuador "fiscaliza" su deuda histórica

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Los días 28 y 29 del pasado mes de noviembre he participado en Cuenca (Ecuador) en el curso de Postgrado en Organización, Gestión y Evaluación de Instituciones Públicas que imparten la Universidad Panamericana y la Universidad de Alicante en esa ciudad andina. Se trataba de aprovechar mi última semana de vacaciones para hablar desinteresadamente sobre herramientas de planificación, de indicadores, y de control de gestión.

Allí, he podido conocer la gran polémica suscitada en ese país por la revisión de las condiciones en que se habían suscrito 3.800 millones de dólares de la Deuda Pública de Ecuador durante las últimas tres décadas.

En junio pasado, el Presidente Correa designó una comisión de notables para “auditar” ese proceso histórico, que entregó hace unos días el informe final, de 172 páginas, permitiendo declarar al Presidente de la República del Ecuador su intención de “no pagar algunos tramos de la deuda externa, por ilícitos y corruptos”. No obstante, se tiene cuidado de calificar esa deuda como “ilegítima”, pues la ilegalidad solo la determinan los tribunales. Lo que no es el caso.

El presidente de la citada comisión, Alejandro Olmos, denunció las condiciones exorbitantes en que se obligaba a asumir la deuda: “¡El Ecuador renunció a todas sus defensas del derecho nacional y del internacional!”

En efecto, para recibir el importe de aquellos préstamos, el Estado ecuatoriano debió renunciar a ejercitar derechos tan elementales como la presentación de demandas judiciales o el reconocimiento de que el pago de la deuda debe hacerse prioritario frente a las necesidades de alimentación, salud y educación de su población. Una práctica que exigía, por ejemplo, al Fiscal General de Ecuador, suscribir como propios, los informes que le enviaban los abogados de los prestamistas: “ … solicitándole se sirva emitir dictamen de acuerdo al modelo que se le adjunta”, se decía en un documento.

Otro problema añadido es que sólo el 14% de la deuda se dedicó a pagar proyectos de desarrollo. Y un 80% es sólo un nuevo préstamo para hacer frente a los intereses acumulados … Según la Comisión “el endeudamiento violó los derechos humanos”. En fin, que aumenta el respaldo social a la decisión del gobierno de no hacerse cargo de una deuda.

Brasil es uno de los países acreedores y teme que, a ejemplo del Ecuador, otros países de la región decidan demandar ante la justicia internacional los préstamos que recibieron de organismos brasileños. El Presidente Lula ha retirado su embajador en Quito.

Mientras tanto, Ecuador busca el asesoramiento de un grupo de juristas especializados en derecho internacional para acudir a los tribunales nacionales e internacionales, pues creen contar con suficientes argumentos del derecho internacional como para llevar adelante, e incluso ganar, esos juicios.

La Contraloría General de Ecuador está al margen de todo este proceso que, sin embargo denominan de “auditoría”, lo que induce a pensar que se trata de crear un escenario favorable para renegociar la deuda, en un país con unas elevadas bolsas de pobreza.

Hay que estar atentos al desarrollo de los acontecimientos. (Más)

Plural: 8 comentarios en “Ecuador "fiscaliza" su deuda histórica”

  1. Comparto sus criterios, pero, no solo creo que el Presidente Correa intenta crear un escenario favorable para una posible renegociación de la deuda, sino que es un golpe de efecto, frente a la proximidad de nuevas elcciones generales (incluída la Presidencia), que están convocadas para el próximo 26 de Abril del 2009.

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  2. Efectivamente, la descripción del escenario ecuatoriano toma elementos cruciales en un tema tan delicado como lo es el NO PAGO A LA DEUDA EXTERNA, cada uno de los temas tratados requeriría de un abordaje contextual que de cuenta de la complejidad del caso ecuatoriano.

    En este comentario aportaré tan solo uno de estos elementos y es la conformación de este comisionado de notables. Si empezamos por reconocer que se trata de un conjunto de “aficionados” con clara tendencia coincidente con el régimen, que han sido elegidos “a dedo” para su conformación, y si además de ello, revisamos sus antecedentes ligados por ejemplo a JUBILEO 2000, cuyo claro postulado ha sido NO A LA DEUDA, como esperaremos ahora que su juicio sea objetivo. Lamentablemente, creo que si hablamos de legitimidad, deberíamos primero analizar que tan legítimo es este comisionado y sobre todo ¿para quien?, y, ¿a que intereses responden?. Para en función de aquello considerar si su análisis aporta en una toma de decisiones que con seguridad aumentará más la brecha entre ricos y pobres, si se la toma sin la debida probidad y tino necesario.

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  3. Su análisis es correcto sobre la realidad de lo acontecido ultimamente en el país sobre el tema. Sin embargo podría agregarse que tanto en las condiciones que fueron adquiridos los créditos como en las condiciones de pago de los mismos, han prevalecido los intereses de los acreedores y se observa un sometimiento deshonroso de las autoridades ecuatorianas al momento de firmar el endeudamiento, sin meditar que las condiciones
    negativas para el país, llevarían a la población ecuatoriana a vivir mayoritariamente en condiciones de pobreza.

    El planteamiento del Presidente ecuatoriano, quizá no es conseguir el no pago de la déuda, sino de crear conciencia tanto en el ámbito nacional como a nivel internacional, de los abusos a los países como Ecuador al momento de negociar créditos internacionales.

    Sin detenernos a analizar los resultados que vendrán por la posición del Presidente ecuatoriano, aspiro a que luego en los países como el nuestro, se consiga una conciencia política de la población al momento de negociar los intereses de los pueblos y hayan voces que alerten oportunamente cuando se presenten amenazas de mala negociación de créditos

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  4. Yo pienso que Claudia tiene mucha razon, deuda es deuda y de una u otra manera tenemos que pagarla, lo malo esta en que la mayoria de los acreedores a los que hace referencia Claudia son ecuatorianos, los mismos poderosos de siempre que buscan manejar al país como se les da la gana, no formo parte del partido de gobierno pero considero que se debe llegar hasta las ultimas consecuencias hasta que quede todo claro.

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  5. El comentario dado sobre el tema es asertado, pero mi reflexión va dirigida hacia aspectos que considero trascendentales; pienso que ya era hora que el gobierno deje esa posición pasiva y busque soluciones frente al excesivo peso de la deuda externa, cuando hasta los propios gobiernos de los países acreedores e incluso el Fondo Monetario Internacional están presentado nuevas propuestas de reducción de deuda externa para los países altamente endeudados como es el caso de nuestro país y que tenga este beneficio.

    Para mi esta estrategia política debio haberse realizado hace mucho tiempo atrás, y, no como hicieron los gobiernos anteriores testigos de un atento latente ante el aumento de la pobleza de nuestro país, debido a que somos un país en el cual no existe dinero para la inversión social (salud, educación, bienestar social, etc.) se priorizo el pago de esta cuantioza deuda.

    Me parece que el Presidente esta realizando una buena gestión sacando este tema a la luz pública para que haya la reducción de la deuda, a través del canje de la misma por inversión social o una condonación. La pregunta es ¿se conseguirá cambiar nuestra realidad?. Esperemos que así sea.

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  6. El tema del pago o no de un porcentaje de la deuda externa, por parte de Ecuador, genera noticia, expectativa y claro: diferentes puntos de vista y de análisis.

    Por una lado están quienes creen que de no pagar la deuda, las líneas de crédito internacionales estarían cerradas para el Ecuador, juicios, embargos y demás; todos, efectos que generarían consecuencias negativas al país. Esta es la opinión de un 7% de los ecuatorianos, según a un estudio realizado por Cedatos-Gallup en la primera semana de diciembre.

    Diferente opinión mantiene el 61% de la población, quienes apoyan la gestión del gobierno y están de acuerdo en la posición firme del no pago de la deuda, a la cual consideran ilegítima e ilegal.

    Según los datos de la encuesta un 32% se abstuvo de un pronunciamiento en cuanto a su posición.

    A pesar de la diferencia de criterios en cuanto a los efectos que la medida pueda traer. Lo que sí está claro, es que la deuda externa ecuatoriana así como las de algunos otros países, se han acordado bajo condiciones evidentemente desfavorables para los endeudados y la posición del gobierno ecuatoriano, ha sacado a la luz este tema que ha sabido mantenerse entre las sombras.

    Lo que resulte de este embrollo, el tiempo nos lo dirá, esperando desde luego, todo sea en beneficio del pueblo ecuatoriano.

    Ernesto. Cuenca (Ecuador)

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  7. AUDITORÍA A LA DEUDA EXTERNA – eterna, podría llamarse – DEL ECUADOR

    A pesar de que para la generalidad de ciudadanos del Ecuador, entre los cuales me incluyo, el tema de la deuda externa es apenas comprendido en la dimensión de la grave carga que significa para la economía y bienestar del país y la población, siendo por tanto desconocidos los detalles de los acuerdos de negociación, balance global del destino de los fondos, pagos y renegociaciones; sin embargo, el informe de la comisión auditora confirma las sospechas de que tras los grandes temas de Estado siempre están en juego simultáneamente poderosos y minúsculos intereses.

    Más allá de la legitimidad de la comisión auditora y la pertinencia del informe, el trabajo realizado tiene el gran mérito de sacar a luz un tema de tanta importancia para el país, que sin embargo, ha sido manejado como atribución exclusiva de las autoridades y los “entendidos”, que generalmente coincide que son los voceros de los sectores económicos interesados o afectados y para nada con los intereses de los ciudadanos comunes que finalmente pagaremos la deuda.

    El informe hace relación a la ilegitimidad e ilegalidad de varios tramos de la deuda contraída en los últimos treinta años y renegociada en dos ocasiones; una vez durante el gobierno de Sixto Duran Ballén y otra en el de Gustavo Noboa Bejarano; aún cuando hace referencia a varios otros períodos de gobierno y negociaciones.

    El trabajo de la comisión, sin embargo, solo puede tomarse como referencia, sin que tenga valor legal, por tratarse de una instancia ad-hoc formada por el actual Presidente Rafael Correa. Sin embargo es de esperarse que la investigación y veredicto final se fundamente más en la legalidad o no de los procedimientos, sobre lo cual se avizoran graves indicios; y, menos en la legitimidad o no, sobre lo cual el asunto se vuelve subjetivo.

    Si bien se trata de una comisión inorgánica, pues corresponde a la designación y conformación directa por parte del Presidente Correa; en lo sustancial la comisión ha presentado argumentos graves de ilegitimidad de la deuda como es el caso de la adquisición de nuevos créditos con la misma fuente para el repago del crédito original, acumulando intereses sobre intereses, lo cual es ilegal en el Ecuador o al menos inmoral y por tanto ilegítimo. O aquello de subordinar las formalidades de trámite y aprobación de tramos de los créditos por parte de las autoridades nacionales en formatos y textos elaborados por el acreedor, lo cual deja muchas sospechas sobre la soberanía en la negociación en todos los sentidos y casos por parte de nuestras autoridades. Abundan en el informe las referencias a la incondicionalidad con que los altos funcionarios de los distintos gobiernos han tomado decisiones en nombre del país y su pueblo, lo cual deja inevitables sospechas de irresponsabilidad, sumisión o hasta posible corrupción, asuntos que desde luego deberán fundamentarse en términos legales en los tribunales nacionales, en principio y luego, seguramente en cortes internacionales. De ser así se convertiría en un ejemplar precedente en el país y aún en el mundo.

    Lo más probable, sin embargo, es que la voluntad de avanzar en el litigio para demostrar las ilegalidades, sea persuadida al abandono por el inminente veto a nuevos créditos al país por parte de la comunidad internacional, si se mantiene en la intención de no reconocer la deuda, con lo cual se habrá consumado una vez más las inequidades con los mas débiles.

    Fernando Terán F.

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  8. Tema Deuda Externa.

    EL pasado 20 de noviembre, el Presidente Ecuatoriano Rafaél Correa, tras conocer las conclusiones sobre indicios ilegales en los contratos de deuda externa de los últimos 30 años, anunció que su Gobierno buscará la posibilidad de suspender el pago de algunos tramos de la misma, ésta noticia genera algunas espectativas e inquietudes en todos los Ecuatorianos.
    La desición del Presidente Correa, talvéz no sea conseguir el no pago de la deuda, sino de crear conciencia en el ámbito Nacional e internacional.
    Algunos creemos que al no pagar la deuda, las líneas de crédito internacionales se cerrarían, efecto que generaría una consecuencia negativa para Ecuador. Desde hace días, el Presidente de la Comisión Legislativa ha hecho incapié en que es necesario sentar las bases para lograr un acuerdo latinoamericano que investigue e impulse la suspensión del pago de las deudas “injustas e ilegalmente contraídas”.

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