Una autocrítica sobre el papel de los OCEX

ultima-sesion
A mi izquierda, Miguel Angel Aurrecoechea (Cámara de comptos), Julián de la Morena (UCLM) y Jose Manuel Pérez Lema (Audiencia de Cuentas Canarias).

Durante las recientes Jornadas de fiscalización y control de universidades públicas celebradas en la Universidad Miguel Hernández de Elche, José Manuel Pérez Lema, Jefe del Gabinete de Presidencia de la Audiencia de Cuentas de Canarias, presentó la última conferencia con el título “El Papel de los OCEX ¿Y si empujamos un poco más?”. El autor trató de dar respuesta a cuatro cuestiones básicas relacionadas con el trabajo realizado por las instituciones de control. Analizó, en primer lugar, el desconocimiento o la utilización interesada que ciertos “poderes” tienen/hacen de las funciones que desarrollan estas Instituciones. Igualmente, se examinan las aportaciones realizadas para mejorar la gestión de las entidades que forman el sector público autonómico. Asimismo reflexiona sobre el apoyo que a estas instituciones prestan, sobre todo, los parlamentos autonómicos y finalmente, apunta algunas medidas que habría que adoptar para que el trabajo que realizan los Órganos de Control Externo (OCEx) se valore convenientemente. Presentamos un resumen a continuación:

El Papel de los OCEX ¿Y si empujamos un poco más? Por José Manuel Pérez Lema, Jefe del Gabinete de Presidencia de la Audiencia de Cuentas de Canarias.

imageEn los últimos años, coincidiendo con la fuerte crisis económica y la aparición de múltiples casos de corrupción, desde distintos ámbitos arreciaron las críticas hacia el trabajo desempeñado por los OCEx pidiendo, en algunos casos, la supresión de estas Instituciones. Estas criticas, en la mayoría de ocasiones, injustificadas, dejaban entrever el importante desconocimiento de la labor que desarrollan estos órganos o, en su caso, la utilización interesada de se hace de los mismos. Seguir leyendo “Una autocrítica sobre el papel de los OCEX”

La transparencia municipal a estudio

40 medidas TI España

Transparencia Internacional ha hecho público ayer un reto a los partidos políticos ante las elecciones generales del 20 de diciembre para que asuman cuarenta medidas concretas contra la corrupción. Se partía de un conjunto inicial de más de 160 propuestas, aportadas la Comisión creada al efecto, e integrada por treinta y cuatro miembros pertenecientes a muy diversas instituciones (Fiscalía, Judicatura, Tribunal de Cuentas, Fuerzas de seguridad, Instituciones representativas de entidades publicas y locales, universidades y ONG ́s, entre otras) relacionadas con la lucha contra la corrupción y la transparencia.

Tras un proceso abierto de debate y concreción, se simplificaron y redujeron finalmente a cuarenta propuestas de “carácter transversal” entre las que figura el compromiso de despolitizar las instituciones, limitar los mandatos de cargos públicos o suprimir los aforamientos en lo que se refiere a delitos de corrupción, así como el establecimiento legal de incentivos o clemencia para su denuncia. La número 30 pide la reforma de la Ley de Transparencia estableciendo de forma explicita y detallada un régimen de infracciones o sanciones especificas en materias de transparencia y reforzando las competencias del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno en esta materia.

Como recuerda Manuel Villoria la transparencia tiene distintas perversiones. Puede ser opaca o clara, activa o pasiva. La primera no busca ayudar al ciudadano sino dar la imagen de que gobierno abierto: “para ello, se aporta información aislada, sin integrar, innumerables estadísticas innecesarias, montones de datos sin sentido y toneladas de documentos inservibles”. Con frecuencia, la transparencia activa es opaca, manipulada, parcial, no reutilizable y desintegrada. Se hace imprescindible conocer y analizar las mejores prácticas, entre las cuales destacan las Entidades Locales. Seguir leyendo “La transparencia municipal a estudio”

De Colombo a Robocob

Toshiba

Hay dos modelos extremos de policía. Está el eficaz Robocob repartiendo estopa sin sentimiento como robot que era y el teniente Colombo –los jóvenes que no vivieron los 70 no sabrán de quien hablo- con una gabardina vieja y fumando sus malolientes puros, desenmascara al autor del crimen perfecto, gracias a un detalle menor, siempre aparentando ser un despistado. He recordado a ambos, repasando el último número de la revista de la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA) que incluye los artículos seleccionados para su prestigioso premio anual. Entre ellos, leo algunas reflexiones de la sevillana Cristina Abad sobre la detección del fraude, que nos traslada la preocupación de las autoridades norteamericanas por encontrar herramientas automáticas para rastrear la información financiera en búsqueda de indicios de fraudes contables. Así, avergonzados por el burdo chanchullo de Madoff decidieron implantar mecanismos de alerta y crearon la aplicación “Robocop”, cuyos entresijos mantienen en un halo de discreción. Desde mucho antes que el programa DeepBlue ganase al campeón mundial de ajedrez – menudo cabreo se pilló Kasparov, que sólo pensaba en seguir haciendo caja con IBM- sabíamos que no había límites para el uso de las tecnologías de la información en estas áreas de análisis y evaluación de riesgos.

Pues bien, en USA, a las pocas horas de presentar las cuentas anuales de las compañías en la base de datos mercantil, Robocop emite una puntuación de riesgo para los auditores de la SEC –la Comisión de supervisión de los mercados- indicando la probabilidad de una presentación fraudulenta, que se usará para priorizar las investigaciones y concentrar los esfuerzos de los auditores. Utilizando los millones de datos en poder de la Administración, cruzan y señalan el riesgo de manipulación. En España, la potente herramienta informática de la Agencia Tributaria –con un millar de empleados sólo en esta tarea- se supone que cuenta con algoritmos de este tipo para rastrear patrones de fraude fiscal.  Seguir leyendo “De Colombo a Robocob”

La modificación de los contratos públicos

La modificación de los contratos públicos Francisco Javier Vázquez Matilla acaba de publicar en la editorial Aranzadi la obra “La modificación de los contratos públicos”. 292 páginas y 42,75 euros (paquete en papel y en formato digital) que recoge, en esencia, su tesis doctoral dirigida por el catedrático de derecho administrativo de la Universidad Pública de Navarra, Martín María Razquin Lizárraga, autor del prólogo del libro. Por cierto, un lujo de tribunal integrado, en diciembre pasado, por los catedráticos de derecho administrativo Carmen Chinchilla Marín, José María Gimeno Feliú y José Antonio Moreno Molina, tres de los mayores expertos nacionales en contratación pública. Seguir leyendo “La modificación de los contratos públicos”