
Por Rafael Iturriaga Nieva
Consejero del Tribunal Vasco de Cuentas
La preciosa Universidad de Alicante, caso único que yo conozca de centro académico amplio, ordenado y limpio (ni una sola pintada ni un cartel pegado fuera de su lugar) cuenta, además de la presencia emérita de nuestro Ramón Martín Mateo, con alguna que otra iniciativa digna de excelencia académica y del placer del encuentro y el debate como el Master Eurolatinoamericano de Ciencia Política impartido bajo la dirección del siempre inquieto catedrático José Manuel Canales.
Tuvo el profesor Canales la idea de ofrecer a sus alumnos en las postrimerías del de curso una especie de “traca final” en forma de Mesa Redonda sobre el “Presente y el Futuro de la Fiscalización de la Gestión y el Gasto Público” (oportunamente convocada como tal traca pues se celebró la víspera de la mismísima “Nit del Foc” alicantina).
La mesa estuvo compuesta, además de por el catedrático convocante, por Rafael Medina, Presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias; Antonio Arias, Síndico, miembro de la Sindicatura de Cuentas del Principado de Asturias; Antonio Mira, Síndico de la de Valencia; Ramón Muñoz, Consejero Emérito del Tribunal de Cuentas de España y yo mismo, consejero del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas.
La cuestión planteada (nada menos que el presente y el futuro de la fiscalización) era lo suficientemente abierta como para que los enfoques de los distintos ponentes fuesen variados y para que los alumnos que participaron en el vivo debate posterior sacaran por lo menos la impresión de que la fiscalización del sector público es todo menos sencilla y pacífica, aún a pesar de la imagen algo ceremoniosa que se suele tener de nuestra tarea.
Cuando hablamos de “lo público” estamos refiriéndonos, sin nombrarlo, al poder, al poder político, unas veces encorsetado, camuflado otras y adornado siempre con un ropaje jurídico y técnico que muda con vertiginosa velocidad de formidable armadura a mísero taparrabos.
[...]
Comentarios recientes