
En el mes de diciembre pasado, escribía un artículo titulado “¡Mon Dieu, ha desaparecido la Torre Eiffel! comentando las dificultades por las que pasaba el Vice-Ministro del Presupuesto francés para presentar el primer balance de situación del Estado. Hoy, rendida la cuenta y verificada por la Cour de Comptes, tenemos el primer veredicto: certificación con “salvedades sustanciales“.
En efecto, el Presidente del Tribunal de Cuentas francés, Philippe Séguin, presentó el martes, 29 de mayo, el informe sobre las cuentas del Estado correspondientes al ejercicio 2006. El diario Le Figaro recoge su discurso, donde disculpa las salvedades: “no se puede ser perfecto desde el primer ejercicio”. Tan francesa expresión nos hace recordar el final de la película “con faldas y a lo loco”… Leer Más




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