En un artículo de Enrique López publicado ayer con ocasión de las elecciones al rectorado de su Universidad, reflexiona sobre aspectos fundamentales del presente y futuro de la Institución. 

El autor cita el informe británico Futures for higher education (podéis ver un magnífico resumen castellano en la página de Xavier Puente y Tomás Gómez) de lo que será el cruel mercado universitario inglés, con modelo de financiación basado en la demanda –financiación al alumno- que se supone aumentará la competencia entre las universidades, pero también dejará muchos efectos secundarios, como la carga sicológica y financiera de los préstamos. Pero también patologías institucionales. Por ejemplo, en otro mercado educativo -Florida (USA)- ocho universidades están bajo investigación acusadas de “tácticas de ventas agresivas”. Otras no. Así, allí mismo, la Universidad del Sur ofrece una garantía a sus estudiantes de ingeniería: si, durante sus primeros cinco años en el mercado de trabajo, sienten la necesidad de competencias no adquiridas en la universidad, puede volver y aprenderlas de forma gratuita. En fin, solemos decir que vamos a un escenario con la universidad, a dos velocidades.

Nueva comisión de expertos

El asunto viene a cuento porque el nuevo Ministro de Educación anunció que va a promover “una profunda reforma universitaria basada en la excelencia, la internacionalización y la movilidad”, durante su comparecencia ante la Comisión de Educación del Senado (diario de sesiones- pág. 6). Para ello, avanzó la constitución, en breve, de un “consejo de expertos independientes de alto nivel”.

Ya van una cuantas comisiones. Primero la de financiación y costes universitarios (2007), después la de Políticas de Financiación e impacto socioeconómico (2010). En Cataluña tendremos otro informe sobre gobernanza universitaria, dentro de la variada y profusa documentación al respecto. Así, el clásico debate del modelo de designación frente a elección del Rector y con cultura directiva.

Primero fue la LRU (1983) luego al LOU (2001) y la RELOU (2007); todas con su correspondiente pendular. Parece inevitable. Sin embargo, todavía hay mucho campo por regular: disciplina académica (sustituir la vieja norma preconstitucional), permanencia de los estudiantes (ver documento ANECA), Estatuto Docente …

Recortes

En el blog de Carlos Gentil encontramos un buen resumen de los recortes presupuestarios en la universidad española (unos 300 millones según los rectores). Todo en un marco de restricciones financieras generalizadas y extremas. En el ámbito específico de Cataluña, merece la pena destacar la noticia de la Universidad de Barcelona, que ha pedido a la Defensora del Pueblo que presente un recurso de inconstitucionalidad contra el Real Decreto Ley 20/2011, de medidas urgentes contra el déficit público que les prohíbe incorporar nuevo personal durante el año 2012. En el fondo, un conflicto sobre la autonomía financiera universitaria –una quimera- y la capacidad de autoorganización.

El problema de la financiación se recrudece. Cataluña cuenta con 12.000 estudiantes de otras regiones españolas. Sólo la venerable Universidad de Salamanca tiene el doble de esa cifra (dos tercios, allí vienen de fuera) y la Comunidad de Madrid muchos más. Pues bien, al igual que sucede con los pacientes del resto de España cuando precisan de atención médica fuera de su comunidad, el Govern aboga por establecer un acuerdo estatal por lo que se refiere al desplazamiento de universitarios. Reclama 100 millones de euros de compensación. El fundamento, como sabemos, es que la matrícula sólo cubre entre un 15 y un 20% del coste. Un debate interesante para tiempos de penurias.