Hoy traemos a la bitácora una resolución que recuerda a los poderes adjudicadores la necesidad de notificar la motivación de las adjudicaciones de los contratos públicos, suministrando a los candidatos descartados información suficiente sobre cuáles fueron las razones determinantes, a fin de que el interesado pueda contradecir sus argumentos. Y hay que hacerlo aunque la presencia del recurrente en el acto público de apertura de proposiciones económicas determine la posibilidad de conocimiento de las puntuaciones concretas se obtienen por aplicación de una simple operación matemática. 

La Resolución 187/2011 del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) de 20 de julio de 2011 ha tenido ocasión de incidir en este aspecto. Resulta que la Fundación Pública Estatal Ciudad de la Energía convocó una licitación para adjudicar por procedimiento abierto un contrato de consultoría tecnológica y suministro de aplicaciones específicas para el Museo Nacional de la Energía, con un presupuesto de licitación de 1.125.000,00 €.

Tras valorar las ofertas admitidas a licitación, la mesa de contratación propuso la adjudicación a favor de la oferta económicamente más ventajosa de acuerdo con los criterios establecidos en el pliego de condiciones particulares y publicándose en el DOUE, en la Plataforma de Contratación del Estado y en el Perfil del Contratante la adjudicación realizada y siendo notificada a los interesados ese mismo día.

Uno de los licitadores que no resultaron adjudicatarios interpuso recurso especial en materia de contratación ante el TACRC, habida cuenta de que la Fundación contratante tiene la condición de poder adjudicador, siendo la Administración del Estado la que ostenta el control sobre la referida entidad.

Sobre el fondo, el primer reproche que se hace por la recurrente al acto recurrido es su insuficiente motivaciónArgumentaba el recurrente la exigencia de “desglosar los conceptos y la puntuación concreta obtenida por los mismos, tanto de la adjudicataria como de la propia licitación, explicando la valoración final obtenida por cada concepto valorado y no haciendo referencia al cómputo global, ya que de esta forma no se permite identificar los criterios valorativos realizados”.

Por su parte, el órgano de contratación manifestaba que la ley no exige la comunicación del desglose de las puntuaciones técnicas; que la jurisprudencia únicamente alude a las puntuaciones cuando las mismas son utilizadas por los órganos de contratación como constitutivas de la motivación de las resoluciones de adjudicación; que la recurrente no ha solicitado en momento alguno el desglose de las puntuaciones técnicas; y que el desglose de las puntuaciones técnicas no conforme la motivación de una resolución no significa que la entidad no facilite su conocimiento a todos aquellos interesados en la licitación.

Así planteada la cuestión, el contenido esencial de la misma es si la adecuada motivación del acto de adjudicación requiere el desglose de la puntuación obtenida por cada oferta en cada uno de los elementos a valorar conforme a lo dispuesto en el pliego.

Sobre este extremo, El TACRC recuerda que la motivación del acto de adjudicación a se refiere el artículo 135.4 LCSP establece que la notificación deberá contener, en todo caso, la información necesaria para interponer un recurso suficientemente fundado:

“En particular expresará los siguientes extremos:

a)  En relación con los candidatos descartados, la exposición resumida de las razones por las que se haya descartado su candidatura

b)  Con respecto a los licitadores excluidos del procedimiento de licitación, también en forma resumida, las razones por las que no se haya admitido su oferta.

c)  En todo caso, nombre del adjudicatario, características y ventajas de la proposición del adjudicatario determinantes de que haya sido seleccionada la oferta de éste con preferencia a las que hayan presentado los restantes licitadores cuyas ofertas hayan sido admitidas.”

Del precepto trascrito cabe deducir, de una parte que el objetivo perseguido por la motivación es suministrar a los licitadores excluidos y a los candidatos descartados información suficiente sobre cuáles fueron las razones determinantes de su exclusión o descarte, a fin de que el interesado pueda contradecir las razones argumentadas como fundamento del acto dictado. En este sentido, en sentencias del TS de 27 y 31 de enero, 2 de febrero, 12 de abril y 21 de junio de 2000 y 29 de mayo de 2001 se ha señalado que la exigencia de motivación “no puede ser suplida por la simple fijación de puntuaciones”, ya que “la Administración ha de expresar las razones que la inducen a otorgar preferencia a uno de los solicitantes frente al resto de los concursantes, haciendo desaparecer así cualquier atisbo de arbitrariedad y permitiendo, al mismo tiempo que el no beneficiario pueda contradecir, en su caso, las razones motivadoras del acto y el órgano judicial apreciar si se ha actuado o no dentro de los límites impuestos a la actividad de los poderes públicos”.

La segunda cuestión que el Tribunal administrativo pone de manifiesto sobre el precepto trascrito es la relativa a la forma en que ha de realizarse la motivación. En este sentido el apartado a) trascrito señala que, respecto de los candidatos descartados, se realizará “exposición resumida” de las razones determinantes de su descarte. Esta exposición resumida determina que no hayan de incorporarse al acto notificado todos los extremos determinantes de la decisión, siempre que la notificación contenga las razones determinantes del descarte. A su vez, este precepto ha de interpretarse conjuntamente con el artículo 54.2 LRJPAC, conforme al cual en los procesos selectivos y en concurrencia competitiva, si bien la notificación ha de realizarse en la forma establecida en las normas que regulan sus convocatorias, deben “en todo caso, quedar acreditados en el procedimiento los fundamentos de la resolución que se adopte”.

En consecuencia, la notificación debe hacer referencia a todos los elementos determinantes de la resolución dictada de forma que el interesado pueda tener conocimiento cabal de los motivos determinantes del contenido de la resolución, sin que sea necesario incorporar a la notificación todos los extremos relativos a la decisión (como pudiera ser la puntuación atribuida a cada uno de los licitadores en cada uno de los criterios valorables), si bien éstos deben quedar debidamente acreditados en el procedimiento.

En el caso que nos ocupa, las razones determinantes (factores determinantes los denomina el propio documento) de la decisión adoptada por el órgano de contratación en orden a determinar el adjudicatario del contrato aparecen reflejadas en la publicación realizada, así como en la notificación practicada a las recurrentes. Junto a ello, en este último documento aparecen reflejadas las razones determinantes de que la puntuación obtenida por el recurrente haya sido inferior en los apartados i) mejoras del equipo de trabajo; ii) características técnicas de los equipos; iii) consultoría tecnológica; iv) portal; v) aplicaciones móviles; vi) geoportal profesional. No obstante, en la notificación practicada se indica la puntuación atribuida a las ofertas técnicas del recurrente y del adjudicatario, pero no aparece la puntuación total adjudicada a la oferta del recurrente, ni a la del adjudicatario, al haberse omitido la indicación de la puntuación atribuida a la oferta económica, como se analizará más adelante.

En lo que se refiere a la valoración de la oferta técnica, tomando en consideración todos los comentarios incorporados a la notificación, no se hace referencia a la totalidad de los criterios valorables contemplados en el Pliego de Condiciones Particulares que rige el contrato, por lo que el contenido de la notificación, tan solo permite realizar una comparación parcial entre las ofertas de la adjudicataria y de la recurrente, al existir elementos cuya influencia en la decisión no queda adecuadamente reflejada. Una comparación parcial entre ofertas no puede ser considerada como información bastante para interponer un recurso suficientemente fundado frente a la resolución de adjudicación.

En consecuencia, ha de concluirse que la notificación practicada no permite interponer, conforme al artículo 310 LCSP, recurso suficientemente fundado contra la decisión de adjudicación, por lo que el contenido de aquella notificación no resulta conforme con lo dispuesto en el artículo 135.4 LCSP. Ello determina que haya de estimarse la insuficiente motivación del acto de adjudicación del contrato como causa determinante de su nulidad.

Oferta económica

El segundo reproche que se formula al acto de adjudicación es el relativo al desconocimiento de la puntuación obtenida en la oferta económica.

Sobre este extremo, los recurrentes señalan que “desconocen por completo la puntuación obtenida en ese aspecto” por su oferta y por los otros licitadores, añadiendo que la valoración de las bajas debería haberse realizado utilizando una proporción directa.

Por su parte, el órgano de contratación, en el informe remitido, explica que el criterio de valoración aparecía claramente establecido en el Pliego de condiciones Particulares; que la presencia del recurrente en el acto público de apertura de proposiciones económicas determina la posibilidad de conocimiento de las puntuaciones, habida cuenta de que tuvieron conocimiento de las ofertas económicas presentadas por los demás licitadores y el cálculo de la puntuación concreta se obtiene por aplicación de una simple operación matemática.

Respecto de la alegación formulada por la recurrente, el Tribunal diferencia dos partes, que analiza separadamente: i) el desconocimiento de la puntuación adjudicada a su oferta económica; ii) la conveniencia de aplicación de un criterio distinto para la valoración de las bajas.

Respecto de la primera parte de este motivo de recurso, “si bien es cierto que la determinación de las puntuaciones obtenidas por cada uno de los licitadores en la fase de valoración de la oferta económica puede resultar simple, atendiendo al criterio de valoración incorporado al pliego, no es menos cierto que una puntuación así calculada carece de cualquier valor oficial, tratándose de una mera suposición realizada por cada uno de los licitadores. Aunque en la notificación realizada se hace una referencia genérica a la puntuación obtenida por la oferta económica, no se menciona cual ha sido la misma, de forma que el recurrente, al no conocer la puntuación aplicada en esta fase, no pudo tener certeza sobre la regularidad de la aplicación de los criterios establecidos en el pliego de condiciones particulares. En consecuencia, la notificación realizada no puede considerarse acorde con los criterios legales”.

Respecto a la conveniencia de aplicar un criterio de proporcionalidad directa para la valoración de las bajas contenido en el Pliego de Condiciones Particulares, el TAERC entiende que “para hacer valer esta disconformidad, la vía adecuada no es la impugnación del acto de adjudicación, sino la impugnación del pliego mismo, la cual, conforme a lo establecido en el artículo 314.2.a) LCSP debe realizarse en un momento distinto” y no puede considerarse como adecuado para determinar la nulidad de tal acto de adjudicación, por lo que debe ser desestimado.

En resumen, el Tribunal estima parcialmente el recurso interpuesto contra la resolución de adjudicación debiendo retrotraerse las actuaciones hasta el momento anterior a la notificación de la adjudicación, al objeto de que la misma se notifique debidamente motivada a todos los licitadores en el procedimiento.